Me gustan tus faltas de ortografía
tu metro y medio de lindura
y tus conversaciones importantes en mitad de la película
Me gusta que ya no seas virgen
que beses con lengua y que mis manos arreglen tu cabello
que te pongas celosa con la señora de la farmacia
y que tengas berrinches sin lágrimas contra la pared. Me gustan tus piernas cerradas y tus ojos pintados
tu cuarto puesto en un concurso de sonrisas
y mi correo lleno de correos tuyos con faltas de ortografía.
También me gustan tus bolsitas de caramelos
Tus te amo, tus no me dejes
Mis no te dejo, sonsita, Mis yo te escribo yo te escribo
Me gusto yo cuando eres una prolongación de mis labios
o de mi pene recto y emocionado.
Me gustan nuestras manos tocando piano sin pasar el sombrero
Nuestro mes y medio que parecen tres años
Tu parecido a una niña que me dejó hace tanto
Mi parecido a tu ideal de patán azul de cuento de hadas
El árbol en el parque y mi terror de ir al estadio
Las lágrimas del torero y las del toro asesinado
Los sacones que usan los vagabundos contra el calor del trabajo fijo.
Tus faltas de ortografía
y que tu nombre no rime ni con sillón presidencial.
Rafael Robles